Fotografiar es asesinar 

A LA muerte de su mujer, Nobuyoshi Araki decide revitalizar aún más ese extraño género fotográfico japonés de la novela personal, donde los temas y tópicos son enfrentados desde la vida privada del fotógrafo. Prolífico autor, más dado a la publicación de libros y revistas de fotografías que a la exposición en galerías de arte, Araki nos regala a menudo colecciones enteras en papel brillante, consciente de que la cámara oscura es un arte de reproducción y que, por lo mismo, debe emplear los medios de la cultura de masas.

Sus obras confían al lector la tarea de organizar la lectura, como en una especie de Rayuela fotográfica. Los personajes de las novelas de Araki son amigos, parientes e incluso la representación del autor: el autoretrato. Las secuencias nos recuerdan su pasión por el cine y nos sugieren miles de historias, que van desde el erotismo, pasan por el retrato de la cotidianeidad y algunas alcanzan la violencia física y psicológica. Los desnudos reposan en la tradición de los grabados en madera de la época de Edo, un estilo cuya resonancia proviene de ilustradores como Utamaro, y que está aún presente en muchos fotógrafos japoneses.

Nobuyoshi Araki nació en Minowa (Tokio) en 1940. Licenciado de la Universidad de Chiba en 1963, dedicó sus primeros años de oficio a la fotografía publicitaria en la agencia Dentsu. A temprana edad configuró los temas sobre los que girarían y aún giran su obra: la femineidad, el corazón femenino, la vida urbana de Tokio y la muerte.

Yoko, la mujer de Araki, fue su mejor modelo. En 1991, publica Sentimental Journey/Winter Journey, un viaje que comienza con la luna de miel y acaba con el fallecimiento de su esposa. El fotógrafo confiesa que "después de la muerte de Yoko, no quería fotografiar ninguna otra cosa que no fuera la vida. Sin embargo, cada vez que disparaba, obturaba sobre la muerte, porque si haces fotografías, entonces detienes el tiempo. Quiero decirte una cosa, escucha bien: fotografiar es asesinar".

Este año ha redundado en el tema. Death: Elegy, su publicación más reciente, incluye fotografías del funeral de su propio padre y recopila trabajos de dos obras de hace más de una década. Como casi todas las obras de Araki, Death: Elegy es un libro de fotos al alcance de todos, editado por Heibonsha Limited, tiene un precio de 2.600 yenes. Sin duda una manera de introducirse y conocer el trabajo de uno de los fotógrafos japoneses más aclamados en el extranjero y que, curiosamente, nunca ha salido de Japón.

Osaka, 14 de marzo de 1997