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Perspectiva económica
y política de las actuales relaciones sino-japonesas: ¿Un futuro incierto?
The
Japan Times
en su edición del 24 de septiembre de 2004 destaca los
últimos hechos que han mantenido en tensión durante este año
a la diplomacia de los dos colosos asiáticos. El
matutino dice que luego de algunos años en que Beijing no había intervenido
para detener, controlar o evitar los actos públicos contra Japón, últimamente
se ha notado una tendencia en la dirección contraria. Sin embargo, y aun con
esta renovada actitud, es factible apreciar un ambiente enrarecido entre ambas
naciones. Hace
un año en las puertas de la embajada japonesa en China un número
pequeño
de manifestantes demandaron una compensación económica por parte del
gobierno nipón por las víctimas de las bombas químicas utilizadas en
Qiqihar durante la Segunda Guerra Mundial. Desde este incidente, apunta la
noticia, grupos de entre tres a cincuenta personas se han reunido en las
afueras de la representación diplomática en fechas o hechos puntuales que
relacionan la historia de ambas naciones. Así, no fue de extrañar que para
la visita del primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, al santuario de
Yasukini, se desarrollara una nueva demostración antijaponesa [este santuario
de acuerdo a Beijing glorifica el pasado militar japonés y el abuso de chinos
durante los años del imperio nipón]. China contiene las protestas antijaponesas La
sensación de que el Gobierno chino esta aplicando un mayor control a las
protestas antijaponesas fue confirmada en la última demostración del pasado
sábado 18 de septiembre, cuando se recordó el 73 aniversario en que la
Armada Imperial del Japón invadiera el noreste de China en 1931. El autor del
artículo, sostiene que para este acto, la policía china acordonó la zona de
la embajada, autorizó sólo la presencia de 20 manifestantes, dijo a la
prensa donde estar y quince minutos antes de terminado el plazo otorgado avisó
a los presentes para que dejaran el lugar. Las
autoridades chinas, además, habrían retirado su apoyo a grupos antijaponeses
y a otros los estaría limitando luego que la embajada japonesa elevara un
reclamo oficial por la quema de su bandera. También, de manera misteriosa, el
sitio Web chino www.1931-9-18.org
contra los intereses y presencia nipona en China desapareció del ciberespacio
luego que sus integrantes hubieran iniciado la recolección de firmas electrónicas
en protesta por la adjudicación de un consorcio japonés-chino de la
construcción de vagones de tren en cinco diferentes rutas [este consorcio
contempla seis firmas japonesas: Kawasaki
Heavy Industries Ltd, Hitachi Ltd, Mitsubishi Electric Corp, Itochu Corp,
Mitsubishi Corp. y Marubeni Corp; y la firma China Nanche Sifang Locomotive
Co].
El total de los recursos en disputa alcanzaba los 1340 millones de yenes. El
consorcio japonés-chino se adjudicó 420 mil millones de yenes, el consorcio
franco-chino 540 mil millones de yenes y el consorcio canadiense-chino 380 mil
millones de yenes. Sin embargo, el mayor proyecto no ha sido aún licitado y
Japón sigue compitiendo con empresas francesas y alemanas por la megainversión
del tren rápido Beijing-Shanghai de 1.300 km de distancia y que espera ser un
símil del actual shinkansen japonés.
La
secuencia de roces no se detuvo en el impase provocado por el tema del tren rápido.
Por el contrario el gobierno japonés debió endurecer sus protestas frente a
su similar chino al enfrentar uno de los más duros incidentes limítrofes de
los últimos tiempos cuando en marzo de 2004 siete ciudadanos chinos fueron
detenidos al desembarcar en las disputadas islas Senkaku; las cuales son
reclamadas por China, Japón y Taiwán [antes de este incidente Japón había
debido enfrentar el lanzamiento de un misil experimental por parte de Corea
del Norte que atravesó el espacio aéreo de la isla de Honshu en 1998]. El
artículo señala que por un lado el Gobierno chino sostiene que no ha
generado o no ha promovido cambios significativos en su política en relación
a protestas públicas, además, no reconoce que hubieran existido casos en que
se silenciaran o evitaran manifestaciones en contra de Japón. Sin embargo,
activistas chinos señalan que el año 2004 ha estado marcado por una serie de
eventos en la dirección contraria aumentando la tensión histórica. Por
ejemplo, durante la primera semana de julio, tres motociclistas que
protestaban por el dominio de las islas Senkaku fueron detenidos. El 18 del
mismo mes las autoridades de la provincia de Fujian [China] habrían evitado
que zarparan diez personas que intentaban nuevamente desembarcar en las islas.
Y el 7 de agosto, la policía china habría evitado que enfurecidos hinchas de
fútbol protestaran frente a la embajada japonesa cuando en el marco de la
‘Asian Cup’ Japón derrotó 3 goles por 1 al equipo local. El problema, de
acuerdo a Frank Ching [The Japan Times, Editorial del 19/09/04], va mas
allá de las disputas puntuales, las cuales se han hecho notar con mayor
intensidad este año. La raíz está en la historia que une [o desune] a las
dos potencias. La ayuda económica japonesa: un elemento importante El
tema de las tensiones no sólo preocupa al ambiente político sino que también
mantiene en alerta al sector económico desde que la integración entre ambas
naciones se ha visto reforzada en la última década. Según
datos del Web Japanese Information-Statistics, en 2002, el número de
migrantes entre ambas naciones era relativamente equivalente [como porcentaje
de sus poblaciones]. La población china viviendo en Japón llegaba en ese año
a las 424.282 personas, representando el 0,03 % de su población total, y
siendo el 22,9% del total de migrantes. Por otro lado, la población japonesa
viviendo en China el 2001 alcanzaba a los 53.357, representando el 0,04% de la
población, constituyéndose así en el tercer destino de migración en el
extranjero luego de Estados Unidos de América y Brasil.
La
misma fuente sostiene que el Official Development Assistant [ODA] de Japón
ubicó a China entre los tres primeros países de destino de sus fondos entre
1996 y 2001. La suma de los recursos para esos seis años alcanzó los 5278
millones de yenes. Sin embargo, desde entonces se han elevado una serie de críticas
en cuanto a la efectividad política y a la necesidad real de estos recursos.
Así, en un documento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón
titulado Revisión del ODA Japonés a China, se sostiene que la severa situación
económica y fiscal de Japón de fines de los 90 y comienzo del siglo XXI, la
carencia de una efectiva y eficiente publicidad del esfuerzo realizado por Japón
en China y el claro cambio en la agenda de desarrollo de China como resultado
de su desarrollo económico han aumentado la necesidad de revisar o reformular
la entrega y distribución de estos recursos.
Recientemente,
el 24 de agosto de 2004, The Japan External Trade Organization [JETRO] informó
de que el comercio entre Japón y China sólo durante la primera mitad de 2004
ha arrojado un nuevo record histórico al aumentar en un 30,2% en comparación
con el mismo período de 2003. Específicamente, Japón ha exportado un 36% más
que en el mismo período en el año pasado, y ha mantenido esta tendencia
desde 1999. Las principales exportaciones han sido semiconductores y otras
piezas electrónicas, instrumentos ópticos/científicos [como LCD], y partes
de autos. Al mismo tiempo las importaciones desde China aumentaron en un 26%.
Entre los ítemes con mayor demanda están los equipos de oficina [computadores
personales e impresoras], equipos audiovisuales [reproductores de DVD] y
equipos de comunicación [teléfonos celulares]. Irónicamente, también se ha
experimentado un dramático incremento en importaciones como son los
instrumentos ópticos/científicos [LCD], de semiconductores y otras partes
electrónicas. Según JETRO, esto se debe a que un número importante de
hombres de negocios de Japón han [desde el estallido de la burbuja económica
en 1989] movido sus procesos productivos a China donde los costos de producción
fueron, y aún son inferiores a los del mercado laboral japonés [proceso
conocido como Descolonización Industrial]. Desde
esta perspectiva las relaciones diplomáticas han estado ‘contenidas’ por
el alto grado de dependencia e integración económica, pero sobre una base
difusa de temas bilaterales no resueltos ni menos olvidados. A esto se agrega
la incertidumbre en relación a los próximos pasos que debería tomar
Beijing. Primero, la política monetaria china debería sufrir un ajuste. Ya
no hay dudas que más temprano que tarde este país deberá iniciar un proceso
de enfriamiento de su economía para así evitar, luego de casi tres décadas
de crecimiento de su PIB, cercano al 9%, un sobrecalentamiento de la misma. Y
segundo -y a diferencia de el proceso experimentado en México con las maquiladoras-,
al parecer en el caso chino efectivamente el crecimiento económico ha
impulsado un significativo cierre en la brecha tecnológica. Así, han sido
principalmente variables de carácter endógeno la base de este nuevo
‘milagro’ asiático, más que variables de carácter exógeno. Esto último
debería en el mediano plazo dar a China un poder de autonomía que dejará
entre otros a Japón en una posición poco favorable. Sin embargo, y adelantándose a ese escenario, Japón ya hace movimientos que apuntan a una mayor integracion; por eso no fue de extrañar que en el Chinese Business Summit del 13 de Septiembre de 2004, la ministra de Relaciones Exteriores de Japón, Yoriko Kawaguchi, declarara que el sentido común dice que cualquier sociedad económica entre Japón, China y Corea debería constituir un gran mercado; sabemos, agregó ella, que nuestros países juntos son casi equivalente a la población de la Unión Europea y el NAFTA en conjunto y representamos casi el 17% del PIB global y el 13% del comercio mundial. Auckland, Nueva Zelanda, octubre de 2004.
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The Japan Times [online] [www.japantimes.go.jp] o
24/09/04 Ralph Jennings - China Hardens Stance on Japan Protests o
19/09/04 Frank Ching – Removing the Thorn from Japan-China Ties -
The Ministry of Foreign Affairs of Japan [www.mofa.go.jp] o
Speech Ms. Yoriko Kawaguchi, Minister for Foreign Affairs, at Chinese
Business Summit [September, 2004] o
Japan-China Relations [Document] -
Japan External Trade Organization [JETRO] [www.jetro.go.jp] -
Web Japan Statistics
[Gateway for all Japanese Information]
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